El marketing online en las empresas

A estas alturas ya nadie duda de que el marketing online está de moda. Y también sabemos que ha llegado a nuestras vidas y nuestras empresas para quedarse. Cada vez son más los negocios que trabajan seriamente para construir su versión digital y una reputación online óptima. Una decisión que toman las grandes multinacionales, pero también las PYMES o los pequeños negocios familiares. Todas salen a la misma cancha a competir, internet, y todas tienen a su alcance las mismas herramientas. Sólo difieren en sus objetivos y en su presupuesto.

Sólo hay que navegar un poco por la red para encontrar multitud de empresas que  funcionan a todo trapo sin la necesidad de un establecimiento físico. Desde potentes multinacionales como  Ebay o Amazon hasta pequeños negocios unipersonales de productos artesanales. La inversión en ladrillo es nula, mientras que los beneficios son considerables. Eso sí, estos proyectos requieren invertir recursos y tiempo en otras cuestiones como el marketing online y los canales de distribución. Ambos aspectos deben ser eficaces y competitivos, si queremos situarnos bien frente a la competencia.

Si tu caso responde al de una pequeña o mediana empresa que quiere iniciar o mejorar su presencia en la red, tienes que conocer bien las herramientas necesarias para ello o poner el proyecto en manos de profesionales. Este proceso es largo y costoso y posicionarse bien en el medio online no se consigue de un día para otro. Aquí lo importante son tres cosas: marcarse unos objetivos claros, diseñar unas estrategias para conseguirlos y ser muy, muy constante. Sólo de esta manera podrás conseguir más clientes y ventas y dar un mejor servicio. Es más, los conceptos y las reglas cambian constantemente en el ámbito del marketing online, por lo que deberás estar muy pendiente de los resultados y analizarlos constantemente para ir modificando tus estrategias en pro de conseguir tus objetivos.

Evidentemente, cualquier proyecto que quiera estar presente en la red necesita tres pilares básicos: una página web, un blog y perfiles en redes sociales. Con ellos conseguirás el objetivo principal de toda carrera digital y que es un buen posicionamiento en buscadores.

La web es la puerta principal de entrada a tu negocio. Esa que toda empresa cuida y hace atractiva porque suele provocar la primera impresión que un cliente se lleva de nosotros. Además de ser atractiva, tiene que proporcionar al visitante una experiencia agradable de navegación para que no nos abandone a los pocos segundos. Queremos que se quede para conocernos mejor y que nos dé tiempo a presentarle nuestros productos o servicios. Pero además, tiene que estar bien estructurada y posicionada para que tus clientes potenciales te encuentren fácilmente.

Otro elemento indispensable es el blog corporativo, con el que conseguiremos varios objetivos. Por un lado, nos ayudará en el posicionamiento y, por otro, nos servirá para contarle a nuestros clientes novedades, noticias y contenidos de calidad relacionados con tu oferta o con tu sector. La estrategia consiste en que sea atractivo y nos ayude a tener más seguidores y a aumentar las ventas. Y, por descontado, las redes sociales, que nos ayudarán a llegar concretamente a nuestro público objetivo. En función del perfil de nuestros clientes, tendremos presencia en unas redes o en otras y podremos interactuar con ellos de manera más directa y amena. La idea es crear comunidad alrededor de nuestra marca y que esa comunidad cada vez sea más amplia y heterogénea. Al final, todo esto se traduce en más clientes y aumento de las ventas.

Con estos tres elementos trabajaremos para conseguir un buen posicionamiento SEO, sobre todo en Google. Su alguien entra en este buscador y no nos encuentra entre las 10 primeras opciones, es decir, la primera página de resultados, es como si no existiéramos. Por este motivo hay que decidir qué palabras claves deben constar en nuestra web y nuestros post, para aumentar el tráfico a nuestra web. Eso por un lado, Y, por el otro, crear contenido de calidad, establecer enlaces con otros sitios de internet también es indispensable para posicionarnos bien.

Las ventajas del marketing online son muy evidentes. Por ejemplo, no hace falta invertir mucho para obtener buenos resultados, podemos conocer y medir la rentabilidad, y ayuda que generar confianza en nuestra marca. Además, nos permitirá llegar a nuestros clientes estén donde estén, gracias a los dispositivos móviles, y ampliar de manera inigualable nuestro público objetivo. Por otro lado, la innovación es constante en este campo, por lo que habitualmente nacerán nuevas herramientas y técnicas para conseguir nuestros objetivos que la inversión sea rentable.

Ahora bien. Suele ser conveniente que estas tareas las realicen profesionales, cuyo trabajo consiste precisamente, en estar al tanto de cambios y novedades en el ámbito del marketing online. En este caso, podrías contratar un commmunity manager o una empresa especializada para llevarlo a cabo.