Errores típicos al hablar en público

Hablar en público requiere entrenamiento y preparación. Al menos, si queremos hacerlo bien. Si representas a tu propia empresa, llevas la parte comercial de un negocio o te dedicas a un sector con gran demanda de formación, como el del marketing online, se trata de un reto que debes conseguir: hablar en público de forma adecuada, expresándote bien y consiguiendo comunicar.

Puede tratarse de una conferencia o charla ante un auditorio en vivo y en directo, un curso presencial, un vídeo o un webinar, a través de la pantalla. En cualquier caso, es necesario que controles las herramientas para poner límite a tus nervios, que transmitas calma y, desde luego, que consigas una comunicación efectiva. Sin ella, esto no tiene razón de ser.

Como consultor experto en servicios web, son muchas ya las comparecencias que me han exigido hablar en público: ponencias, charlas, talleres, cursos… Al principio me sentía inseguro, pero hubo una serie de consejos y recomendaciones que me ayudaron a eliminar los errores típicos de estas situaciones. Hoy quiero compartir mi experiencia contigo, con la esperanza de que pueda serte útil.

Aspectos que debes cuidar al hablar en público.

El aspecto: Todos somos humanos y tenemos cierta tendencia natural a fijarnos en el aspecto de la persona que tenemos delante. Sobre todo, si está allí expuesta durante un buen rato. Partiendo de esa base, es importante vestirnos de forma adecuada para sentirnos seguros: ropa y zapatos limpios, atuendo discreto y adecuado. En el caso de las mujeres, evitar pulseras o collares que hagan ruido y puedan molestar, tanto en directo como a través de la pantalla.

La presentación: lo ideal es sorprender desde el minuto 0. Por eso suele dar muy buen resultado hacerlo de una manera breve y original. Te puede servir un storytelling sobre tu trayectoria, es decir, hacer un relato breve y bien hilado sobre tu perfil profesional. También sirven anécdotas, citas, una foto inesperada, un vídeo corto… ¡Be water my friend!

Los motivos que te han llevado hasta allí: estás frente al público porque tienes algo que aportar. Te han invitado a participar porque sabes sobre ese tema en concreto mucho más que el resto. Así que, aprovecha la presentación para repasar tu trayectoria en relación con ese tema. No dejes dudas sobre tu idoneidad, pero tampoco la justifiques. Expón tus méritos de forma humilde y punto.

Lenguaje corporal: evita los movimientos compulsivos (mecer el cuerpo, agitar las piernas si estás sentado, mover en exceso las manos) pero no te conviertas en una estatua. Sé natural, gira la mirada del público a la pantalla (si la hay) y señala lo que estás mostrando. Por supuesto, las manos fuera de los bolsillos.

Aprende a transmitir emociones: no te digo que hagas reír o llorar, aunque eso sería ya de premio. Simplemente tienes que creer lo que estás contando, vívelo y así lo transmitirás mejor al público. Usa un tono medio (ni muy bajo, ni muy elevado) y huye de la monotonía. Haz pausas, pregunta al público, cambia el tono de vez en cuando y…sobre todo, ¡vocaliza!

Otros consejos adicionales para hablar en público.

Revisa tu vocabulario y tu ortografía: decir mal una palabra (vinistes, en lugar de viniste) o que aparezcan faltas en tu presentación es imperdonable. Esmérate en hablar bien, consulta tus dudas con antelación y revisa tu PowerPoint con atención.

Cuida tu discurso: evita muletillas. Las hay muy típicas: entonces, bueno, o sea… Mide bien la duración de la exposición para que no se haga pesada e interminable. Si es posible, intercala vídeos o la participación del público para romper la monotonía.

Para acabar: resume en dos minutos el contenido de tu exposición (debes llevar el resumen preparado) y da las gracias a los asistentes y a tus anfitriones.

Uno extra: la práctica hace al maestro. Si aplicas estos tips, poco a poco verás cómo vas controlando mejor la situación y te sentirás más cómodo a la hora de hablar en público. Nadie nace enseñado y la práctica hace al maestro. Ten paciencia y no haz una crítica constructiva de cada una de tus intervenciones.

La mayoría de estos consejos son igualmente útiles para hablar en público en directo ante asistentes presenciales o para hacerlo en un webinar