Es posible que hoy tu página web esté rozando el cielo y que mañana, sin saber exactamente qué ha pasado, desaparezca del mapa. Para ser más concretos, podríamos decir que hoy tu web está perfectamente posicionada en Google, que el principal buscador, y sin saber por qué, mañana no te encuentras ni tú porque has bajado a los infiernos.
Puede haber mil razones para ello, pero...